Lo Que Tu Ginecólogo Quiere Que Sepas Antes de Tu Cesárea

La verdad sobre las cesáreas

Pararte parecerá imposible

“Algo que muchas mamás no saben es que después de la cirugía no van a querer levantarse de la cama”, dice Byrne. “Pero las enfermeras te hacen levantarte para promover la circulación sanguínea y prevenir embolias, y probablemente piensas que puedes hacerlo. Pero acabas de pasar por el quirófano y cualquier movimiento puede ser muy intenso”.

Amamantar puede retrasarse

Dependiendo del nivel de dolor que tengas después de la cirugía, puede que estés tomando fuertes medicamentos, como Percocet o Dilaudid, los cuales pueden ser alimentados a tu bebé vía la leche materna. La Dra. Gaither dice que “puedes retrasar amamantar unos tres días si estás tomando un analgésico fuerte, pero pronto después podrás usar Tylenol para soportar el dolor”. Cuando puedas comenzar a alimentar a tu bebé, “puede ser muy útil tener muchas almohadas a tu rededor para que el bebé no lastime tu incisión”.

Ejercicio antes y después del parto

“Sólo el 15% de embarazadas hacen el ejercicio recomendado, que es 30 minutos de caminata sobre superficie plana”, indica Byrne. “La falta de acondicionamiento físico hace la recuperación de la cesárea mucho más prolongada”. Muchos doctores dicen que no debes ejercitarte seis semanas después de parir, y es cierto que no debes hacer ejercicio súper intenso de pesas y cardiovascular. Pero caminar es crucial ya que ayuda a la circulación y a reactivar tu sistema linfático.

El dolor de gases puede ser intenso

La cirugía y los analgésicos pueden causar que tu sistema digestivo no funcione de manera adecuada. La Dra. Gaither indica que los dolores provocados por el gas pueden ser muy fuertes. “Al segundo día después de la operación, cuando tu sistema digestivo reanude su función, los gases empujarán sobre tu incisión y puede ser muy doloroso. Las tabletas anti-gas son indispensables”.

Practica descanso constructivo

“Justo después de la cesárea y el las semanas subsecuentes, es vital hacer algo llamado ‘descanso constructivo’”, dice Byrne. “Acuéstate en el piso, pon tus piernas en un taburete o un sillón en un ángulo de 90 grados y estira tus brazos”. Esta posición ayuda a sanar, dice Byrne “ya que disminuye el estrés mecánico del cuerpo. Ayuda a descansar músculos crónicamente tensos en la espalda baja y cadera. El embarazo provoca que la columna tenga una alineación alterada y que el suelo pélvico cambie. Esta posición estira la pelvis y la espalda. Realízala durante 10 o 15 minutos diarios mientras tu bebé esté comiendo. Es un gran paso para tu rehabilitación”.

No olvides los Kegels

Muchas mamás piensan que no necesitan hacer sus ejercicios de Kegel después de una cesárea, pero “muchas cesáreas se realizan después de que la mamá ha estado pujando durante mucho tiempo”, dice Byrne. “Por tanto, tu suelo pélvico, especialmente si tuviste un embarazo bajo, estará distendido. Un buen hábito es hacer los Kegels al amamantar”.