Las Claves del Sueño

Establece un plan

Desfoga energía

Antes de iniciar la etapa de paz y silencio de la rutina, a veces es bueno dejar que tu hijo primero saque de su sistema toda su energía acumulada. Siempre y cuando sigas cualquier actividad brusca con algo tranquilo, este puede ser el primer paso para ir a la cama.

Comienza más temprano

Los niños necesitan entre 9 y 12 horas de sueño por noche y los bebés entre 11 y 14, incluyendo siestas, cada 24 horas, según la Fundación Nacional del Sueño. La fundación también sugiere que los niños de edad preescolar obtengan entre 11 y 13 horas por noche. Aunque te resulte tentador dejar que tu hijo se quede despierto hasta que se duerma en el sillón, una hora para dormir temprana así como una rutina estructurada le permitirá a tu hijo obtener el descanso que necesita, así como buenos hábitos de sueño.

Mantenlo corto

Un ritual largo y aburrido no es necesario, especialmente si tu hijo está somnoliento y bostezando a la mitad de él. Una rutina corta con pocos pasos es más fácil para ti como para tu hijo en todos sentidos.

Apaga los electrónicos

Según la publicación de la Asociación Médica Norteamericana, controlar el uso de pantallas electrónicas puede fomentar mejor sueño en los niños. Varios estudios muestran que el uso de teléfonos, tabletas, televisión e internet cerca de la hora de dormir puede provocar resistencia para acostarse, problemas para dormir, ansiedad, pesadillas y otros males de sueño relacionados a la sobreestimulación y a la sensibilidad a la luz. La luminosidad de la televisión y de otros dispositivos puede afectar la calidad del sueño de los niños, así que es mejor desconectarse algunas horas antes de acostarse.

Establece el estado de ánimo

Comienza creando un estado de paz para tu ritual de dormir apagando luces, evitando música estridente o comportamiento locuaz. Prueba darle un masaje a tu hijo con aceite o crema de lavanda, el cual promueve la relajación y ayuda a dormir.

Temperatura de la recámara

Nuestra temperatura corporal baja para lograr el sueño, así que no le pongas mucha ropa a tu bebé. Una sola capa de pantalones y camisa de manga larga es suficiente. La temperatura de la recámara es importante y debe estar entre 18 y 20 grados centígrados (65-70F) para que tu bebé no esté muy acalorado o tenga frío.